download email error facebook linkedin pdf search twitter valid
Noticias DESUC

DESUC participa en Encuesta Nacional sobre Cultura Científica

El pasado 25 de julio se realizó la presentación de resultados de la primera “Encuesta Nacional de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología en Chile”, liderada por la Comisión Nacional de Investigación Científica Y Tecnológica (CONICYT). El sondeo, aplicado a nivel nacional en más de 7.000 personas de 15 años y más, fue desarrollado –desde su diseño hasta su análisis- por la Dirección de Estudios Sociales UC (DESUC), la unidad de investigación aplicada del Instituto de Sociología de la Pontificia Universidad Católica de Chile (Licitación pública N° 1571-6-LP15).

*(En la fotografía, de izq. a der. el panel de autoridades e invitados que presentaron los resultados: Christian Nicolai (Director Ejecutivo CONICYT), Natalia Mackenzie (Directora Programa Explora),  Manuel Antonio Garretón (Sociólogo, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales 2007), María Teresa Ruiz (Astrónoma, Premio Nacional de Ciencias Exactas 1997) y Mario Hamuy (Presidente del Consejo CONICYT y Astrónomo Premio Nacional de Ciencias Exactas 2015)).

Martes 2 de agosto, 2016


El equipo DESUC a cargo de desarrollar este estudio estuvo compuesto por Carlos Macuada (coordinador jefe del  proyecto), Verónica Vergara (jefa de estudios de terreno), Vicky Rojas (investigadora), Cristina Marchant (asistente analista cualitativa), Cristián Ayala (muestras y jefe de operaciones), Pilar Ceballos (coordinadora de terreno) y Andrés Jaime (supervisor jefe de encuestas presenciales),  además de Magdalena Browne, Directora DESUC y de este proyecto en particular. Además, contó con las asesorías de Soledad Herrera, Directora  del Instituto de Sociología (ISUC), en la etapa del diseño y validación del instrumento, y de Carolina Casas-Cordero –directora del nuevo Magister de Encuestas ISUC- en el diseño de la muestra del estudio.

El estudio se extendió en dos etapas durante más de un año: “Desde una perspectiva metodológica este proyecto presentó diversos desafíos. Hubo meses de trabajo en conjunto con Conicyt en el diseño del instrumento, donde se aplicaron técnicas de validación de cuestionarios recomendadas en la literatura internacional del tema. Entre ellas se incluye la realización de entrevistas cognitivas, mesas con expertos, y diversos pilotos cuantitativos, permitiendo elaborar un instrumento que considerase dimensiones conceptuales complejas, pero que al mismo tiempo fuese aplicable y comprensible para los distintos grupos de la población general”, indica Carlos Macuada, investigador responsable de la validación del instrumento y coordinador del estudio.

Por su parte, Magdalena Browne, Directora de DESUC, afirma que fue una experiencia significativa poder conocer y ayudar a construir una primera mirada de cómo los chilenos se acercan, evalúan y representan la ciencia: “En ese sentido, creemos que el estudio releva la complejidad de un tema como este, por una parte, destacando las tensiones que visualizan las personas respecto a la Ciencia, sus beneficios y riesgos, sus apreciaciones y distanciamientos, y por otra, observando brechas de orden educacional, que dan cuenta de desafíos de una política pública de largo plazo en el tema”.

Resultados generales

El estudio profundizó sobre las apreciaciones, actitudes y prácticas de los chilenos en torno a la ciencia y tecnología en Chile, en cuatro dimensiones: Representacional, Práctica, Evaluativa y sobre el Sistema institucional.

A nivel Representacional,  la encuesta reportó una apreciación general positiva de lo científico entre los chilenos. Esta percepción ciudadana, sin embargo, parece ser de orden más abstracta y no necesariamente anclada en la vida cotidiana de las personas, salvo cuando se le identifica con disciplinas como la medicina. En este punto la encuesta refleja que, en general, quienes la ejercen son reconocidos con alto prestigio. Es así como los médicos, ingenieros y científicos son evaluados muy por sobre el resto de las otras nueves disciplinas consultadas, pues la proporción de personas que los califica con un valor de 4 a 5 (en una escala de prestigio de 1 a 5) se acerca al 80%, seguidos por los deportistas, que alcanzan en 67%, mientras que los últimos del ranking –los políticos-, logran sólo el 20%.

ENCUESTA11 FINAL

Por otra parte, la dimensión Práctica Operacional buscó medir cómo las personas se apropian de la ciencia y tecnología, sea entendido como información y acceso, así como también prácticas y aplicación de conocimientos.  Al respecto, un 58,1% de la población consultada declaró interés por la ciencia. En cambio, un 76,9% de la población asegura sentirse poco o nada informada con respecto a temas científicos, y entre un 45% a 75% de la población reportó “nunca o casi nunca” tener hábitos de consumo de contenidos informativos sobre la ciencia y tecnología.

Otro tema sobresaliente fue la consulta sobre la percepción de la propia educación científica y técnica recibida. Un 51,3% de los consultados declararon haber recibido un nivel de educación científica y técnica “bajo o muy bajo”, versus un 7,3% que por el contrario recibió un nivel educativo “alto o muy alto” en dichas materias. Esta variable resulta de todo interés, pues presenta una asociación independiente y significativa para aspectos críticos como el consumo de contenidos científicos y la percepción de utilidad de la ciencia.

Conicyt2-Educación FINAL

La dimensión Evaluativa, por su parte, tuvo como objetivo medir las actitudes y evaluaciones respecto a los impactos, riesgos, beneficios y prioridades percibidas en materias de ciencia y tecnología. En ese sentido, un 84,9% de la población cree que el desarrollo científico y tecnológico “traerá muchos o bastantes beneficios en los próximos años”. Sin embargo, estos resultados coexisten a la par con un 70,8% de la población que percibe que estas materias traerán “muchos o bastantes riesgos”. Estas percepciones evaluativas se caracterizan así por su carácter híbrido, pues al mismo tiempo que las personas visualizan beneficios, ven riesgos.

Conicyt2-BeneficiosyRiesgos

Por último, en la dimensión Institucional, se observa que los chilenos conocen poco respecto al desarrollo nacional científico: sólo un 17% dice reconocer una institución que se dedique a la ciencia y tecnología, mencionando más a las universidades. Ante la pregunta sobre en qué sector (además de educación, seguridad pública y salud) los consultados aumentarían la inversión pública, teniendo la oportunidad de escoger dos opciones, la primera mayoría resultó ser Medio Ambiente, con un 36,9% de las preferencias en el total de menciones, mientras que Tecnología ocupó el sexto lugar con un 11,8% y Ciencia en octavo lugar con 10,5%.

Un nuevo rumbo

Al lanzamiento del estudio, asistieron académicos y representantes de universidades. El panel que comentó los resultados estuvo compuesto por el sociólogo y Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales (2007), Manuel Antonio Garretón; la astrónoma y Premio Nacional de Ciencias Exactas (1997), María Teresa Ruiz; la Directora del Programa Explora, Natalia Mackenzie; el Presidente del Consejo Conicyt, Mario Hamuy y el Director Ejecutivo Conicyt, Christian Nicolai. Fue este último quien habló sobre la relevancia de lo descubierto en el sondeo y cómo esto permitirá sentar nuevas hojas de ruta para la institucionalidad científica y tecnológica del país: “comprender cómo la gente percibe estos temas nos permite mejorar nuestro aporte a la formación, desde los párvulos a la población en general; pero también traducir esa mejor comprensión y valoración de estas áreas puede impactar en los recursos que necesitamos no sólo en el ámbito formativo, sino también en el quehacer científico y tecnológico, que es imprescindible para el desarrollo económico y social del país”.

De esta manera, Chile se une a once países de la Región que han aplicado este tipo de encuestas, sobre la percepción de la ciudadanía en temas ciencia y tecnología, durante los últimos 15 años. “Es claro entonces que la ciencia no es de incumbencia exclusiva de los científicos, así como tampoco es un conocimiento que se crea para guardarse”, sentenció Nicolai.

Por Caterine Luco