A Group-Based Approach to Analyze the Protest Landscape in Chile at the Height of Neoliberalism and Democracy

Nicolás M. Somma, Rodrigo M. Medel, coautores

Popular Politics and Protest Events Analysis in Latin America

Este capítulo explora el panorama de la protesta en Chile utilizando un conjunto de datos de eventos de protesta que cubre todo el país entre 2009 y 2019. Se desarrolla un enfoque basado en grupos, que toma a los grupos de protesta como centro del análisis y examina cómo estos se comportan en términos de demandas, tácticas, objetivos, lugares de protesta y alianzas. El término «grupos» se emplea en un sentido amplio, más cercano a una categoría social abstracta que a un conjunto claramente delimitado de personas con identidad común y lazos sociales. Estudios previos basados en conjuntos de datos de eventos de protesta muestran que el panorama de la protesta está poblado por grupos diversos, como «trabajadores», «estudiantes» y «ambientalistas».

Se demuestra que estudiantes y trabajadores son los dos grupos principales que protestan en el Chile contemporáneo, y se argumenta que esto no es casual. Estos movimientos surgieron como reacciones o subproductos de los dos principales desarrollos institucionales de la sociedad chilena en el último siglo: el desarrollo del capitalismo y el Estado-nación. Así, durante el siglo XX, estudiantes y trabajadores invirtieron en acumulación organizacional y expansión territorial que superó a la de otros movimientos, desarrollando una característica distintiva que resultó central para su perdurabilidad: lugares de encuentro «por defecto» y sitios de interacción regular para sus miembros (escuelas y lugares de trabajo), contextos que facilitaron la creación de estructuras organizacionales a gran escala.

Sin embargo, las reformas de mercado desde la década de 1970 y la democratización desde los años 1990 transformaron estos movimientos. Por un lado, las reformas de mercado condujeron rápidamente a la reactivación de agravios históricos o «movimientos reactivos», donde los movimientos estudiantil y laboral se movilizaron principalmente contra las reformas de liberalización económica y las amenazas económicas. Por otro lado, la democratización y la ampliación de las oportunidades políticas propiciaron el surgimiento o revitalización de «movimientos proactivos» que interactuaron con trabajadores y estudiantes. La emergencia de movimientos indígenas, ambientales y de diversidad sexual constituye un buen ejemplo de estos nuevos actores.